Dos libros que quieren acercarnos la vida de esta mujer, esta comunista convencida que entregó todo su esfuerzo, sin discriminar en los medios, por la implantación de sus ideales aquí en la tierra. El primero que llegó a mis manos fue el de Raúl Vallarino: “Nombre clave: Patria. Una espía del
KGB en Uruguay”. Editado en principio en ese país y que va a publicarse próximamente en España. Pretende ser una historia novelada de los avatares de esta ceutí, una novela que, a pesar del gran argumento que supone la biografía de esta mujer, no pasa de ser un mediocre folletín, que mal escrito y peor contado, se centra principalmente en la vida de África de las Heras en Uruguay, donde creó una red de espionaje a las órdenes de Moscú.¡Qué manera de desaprovechar un argumento tan maravilloso! Donde la intriga y el suspense podrían haber sacado una gran obra, sólo hay mediocridad; donde se podría haber basado en aspectos concretos de la reconstrucción de su vida en Uruguay (como la visita del Che y Allende y su intento de asesinato, o su relación con un alto mando militar y las relaciones con los CIA), se desbarata en una trama sin nexo que atraiga al lector. Lástima que Vallarino no haya sabido utilizar mejores recursos literarios para una gran historia.
No debe tener mucha fe en su libro cuando, en la edición española, cambia su extensión y su contenido, puesto que en una entrevista a una revista uruguaya al preguntar el periodista: “Tu novela, además de cambiar de título, cambia de extensión, porque aparecieron, a partir de leerlo, otros datos que llevan a que hay que retocar” y contesta: “ – Agregar hechos, como apareció un documento que muestra que María Luisa de la Heras, o África de las Heras, luego de la Segunda Guerra Mundial, de actuar como guerrillera detrás de las líneas alemanas, apareció en Francia, entró en la sede de la Gestapo como limpiadora y sacó documentos valiosísimos de una manera increíble.” Lo que da a entender que su investigación quedó a medias y ese supuesto diario de África, es sólo eso, suposiciones.
A pesar de ello ha conseguido vender los derechos de su obra a Pablo Álvarez (director de Desalmados y también editor de la novela en España) quien tiene previsto rodar una película y en la que ya se habla de Maribel Verdú encarnando el papel de nuestra paisana, esperemos que el buen hacer de nuestro cinematógrafo logre dar a la historia de África lo que Vallarino no ha sabido ofrecer, intriga, suspense y pasión.
Por otro lado se acaba de publicar a primeros de marzo, la obra Patria. Una española en el KGB, de Javier Juárez, en la Editorial Debate. Un libro que es una investigación sobre la vida de África de las Heras. En esta ocasión Juárez, autor especializado en espionaje con obras como Juan Pujol, el espía que derrotó a Hitler o La Guarida del Lobo. Nazis y colaboracionistas en España, realiza un profundo estudio sobre África de las Heras, una recopilación de datos, de testimonios personales y de informes oficiales que dan una imagen más completa de esta intrigante mujer.
Pero algo más debía haber en esta mujer, esta coronel del KGB que obtuvo las máximas condecoraciones de la U.R.S.S., puede que en el único documento que se conoce atribuido a ella esté la explicación: “Mi patria es la Unión Soviética. Así lo siento en mi cabeza y en mi corazón. Toda mi vida he estado vinculada con la Unión Soviética. Soy miembro del Partido Comunista y creo en los ideales de la revolución, que siempre me han guiado. Ni los años ni las dificultades de la lucha han deteriorado mis convicciones. Al contrario. Estas dificultades siempre han sido una fuente de energía para seguir combatiendo por mis ideas, Gracias a ello puedo vivir tranquila y con la cabeza bien alta. Nadie ni nada podrán arrebatarme mi fe hasta la muerte. Patria”Quizás sobren en el libro los capítulos que hacen referencia a la posible implicación de África de las Heras en el asesinato de Trotsky, hecho que se produjo el 20 de agosto de 1.940, cuando nuestra paisana “abandonó México a finales de 1.938, clandestinamente, oculta en la carbonera de un carguero soviético” (pág. 146). Aunque el autor vuelva a insistir buscando un recoveco para la suposición “Resulta sugerente, y no descartable, la hipótesis de que se uniera al grupo de Mercader y Eitingon en sus preparativos del atentado de Trotsky, lo que añadiría una visión novedosa sobre tal magnicidio. Pero lo cierto es que ningún permite apuntar en este sentido.” (pág. 180). Aunque no es necesaria esa implicación, para resaltar la increíble vida de esta mujer, una vida llena de violencia, intriga y suplantación.
Resaltar el gran archivo del que debe disponer el Sr. Juárez, al incluir fotografías de nuestra ciudad de principios del siglo pasado o una fotocopia de la partida de nacimiento de África de las Heras, pues en otras reproducciones si indica una fuente distinta de la suya. Quizás haya que ir olvidando las amabilidades y exigir que nuestros investigadores y nuestros archivos sean reseñados con la misma relevancia que lo son otros.
Patria. Una española en el KGB de Javier Juárez es un libro más