domingo, 17 de septiembre de 2017

Una comisión técnica



El pasado lunes el Pleno del Ayuntamiento aprobaba el calendario laboral para el año 2018, un calendario alejado de la realidad social que vive nuestra ciudad, pero que, una supuesta fidelidad a un concepto partidista de España, le impide al Partido Popular aceptar  una situación que la sociedad ceutí ya ha asimilado hace tiempo. Gobernar es facilitar a los vecinos su vida diaria, no complicársela, que es lo que ha hecho el Desgobierno del Sr. Vivas desde que asaltó el poder en febrero de 2001.

Para evitar que los ciudadanos les culpen de su incapacidad absoluta para admitir la realidad de la calle, además de la imbecilidad de argumentos que salieron de boca de algunos (sensibilidad religiosa, cierre patronal ilegal, país laico, etcétera) propusieron para el año que viene: “Crear una comisión  de expertos para la elaboración del calendario laboral de 2019 que tendrá que venir al pleno en septiembre de 2018 o antes”, recalcaba nuestro ínclito Alcalde para dar la imagen de qué algo hacen.

Además de saltarse el Reglamento haciendo de su capa un sayo, creyéndose investido de un poder interpretativo que sólo los tribunales tienen, mostrando su desprecio por las normas y por ende por la democracia, y que ha permitido que el Sr. Aróstegui convierta en un circo el pleno municipal,  nuestro inepto Alcalde propuso ampliar su iniciativa de calendario laboral para 2018 con dos resoluciones una para dar realce a un día de Ceuta que el propio Desgobierno del Sr. Vivas esconde y otra la de la “comisión técnica” que emitirá un "informe", ya saben, parafraseando a Groucho Marx, “aquí tengo mis informes, si no les gusta encargo otros”.Muy típico de nuestro apócrifo Primer Edil.

Queriéndose parapetar en una “decisión técnica” esta panda de saltimbanquis quiere ocultar su falta de valor para admitir la realidad de nuestra ciudad, que con toda naturalidad ha asumido que el final del Ramadan sea un festivo ciudadano, quieran o no esta turba de cantamañanas, los ceutíes seguirán celebrándolo con o sin su “legislación”.

El informe técnico que emita esa supuesta “comisión” ya se lo puedo adelantar, pues tan sólo consiste en aplicar “nuestro ordenamiento jurídico” que decía uno de estos abrazafarolas, sin exigir a nuestro inepto Alcalde que lo haga, el real decreto que norma la realización del calendario laboral da las instrucciones muy claras:
a)  De carácter cívico: 12 de octubre y 6 de diciembre
b) Según el Estatuto de los Trabajadores: 1 de enero, 1 de mayo y 25 de diciembre.
c)  Acuerdo con la Santa Sede: 15 de agosto, 1 de noviembre, 8 de diciembre y Viernes Santo.
d) Acuerdo con la Santa Sede: Jueves Santo, 6 de enero y el 19 de marzo o el 25 de julio.

Doce fiestas “nacionales” a las que se añaden dos fiestas locales, dando un total de catorce días festivos. Y después de esta enumeración de las fiestas, el real decreto describe las normas: “Corresponde a las Comunidades Autónomas la opción entre la celebración de la Fiesta de San José o la de Santiago Apóstol en su correspondiente territorio.” Es decir es una decisión “política” optar por un santo u otro, los técnicos no son quienes tienen la potestad de elegir.

Y continúa la norma: “Además de lo anterior, las Comunidades Autónomas podrán sustituir las fiestas señaladas en el apartado d) del número uno de este artículo por otras que, por tradición, les sean propias.”  Es decir que es una decisión política el que el Desgobierno del Sr. Vivas no celebre San José o Santiago Apóstol, o que en algunas comunidades hayan decidido no celebrar el Jueves Santo. Todas ellas han sido decisiones políticas, ningún técnico ha dado la orden para que un día deje de ser festivo.
Y añade el decreto: “Asimismo, las Comunidades Autónomas podrán también sustituir el descanso del lunes de las fiestas nacionales que coincidan con domingo por la incorporación a la relación de fiestas de la Comunidad Autónoma de otras que les sean tradicionales“. Es decir que es una decisión política el trasladar los festivos “nacionales” que caen en domingo al lunes o tomar otra fecha en sustitución de ese festivo, ningún técnico es el que señala si se traslada la fiesta al día siguiente o se escoge otro.

Y lo que dirá el “Informe de la Comisión Técnica”, que esta panda de tahúres ha creado para que pensemos que van a realizarlo de una forma aséptica, es que existen 14 días festivos, nueve que son fijos si no caen en domingo y el resto los que decidan el Pleno que es quien tiene la competencia para aprobar el calendario laboral para Ceuta. La decisión quiera o no esta turba de vividores es política, como así lo hacen las diecisiete comunidades autónomas que existen en España, es el ejecutivo de cada una de ellas el que por decreto norma el calendario laboral, quedando dos festividades libres para que sean los Ayuntamientos quienes, en sus plenos, las legislen.



Dado que como no pasamos de ser un Ayuntamiento, debe ser el Pleno municipal el que apruebe el calendario laboral para nuestra ciudad y lo aprueba con una decisión política, decidiendo si se hace festivo un día u otro, si el final del Ramadan será festivo o no; así que una vez más los que levantaron la mano aprobando tal memez de “crear una comisión  de expertos para la elaboración del calendario laboral de 2019” han demostrado su valía: ninguna.